Y especifico esto de la ubicación por si hay lectores foráneos y no se han enterado. En enero, que un servidor estuvo en Las Américas en contacto con muchos ciudadanos de la Europa Central y Oriental (territorio Unión Europea), además de rusos, norteamericanos, canadienses, etc., descubrió que tenemos dos graves problemas: no saben nada de la Expo, pero tampoco dónde está Zaragoza (la ubicación más próxima es “por el norte de España”, y eso pocas veces).

Bueno, además de constatar que seguimos siendo una ciudad necesitada de una característica diferencial que nos sirva como referente sostenido para ser conocidos y recordados mundialmente, y que ésta no va a ser la Exposición Internacional por su carácter efímero, vamos a hablar de la visita propiamente. Ayer nos desplazamos 84 cargos públicos del Partido Popular de la Ciudad de Zaragoza: Concejales, Alcaldes de Barrio y Vocales de Distritos (incluyendo Vicepresidentes y Coordinadores). Nos ofrecieron una explicación sobre una maqueta en el Centro de Visitantes, y una visita rápida a las obras de la Muestra en autobús.

En esa gira veloz nos mostraron brevemente (sin bajar del autobús) las instalaciones hoteleras, lúdicas, la Torre del Agua, y otros contenidos, como el Pabellón de Aragón, que se empeñan en decir que tiene forma de cesta de Frutas de Aragón pero que lo que parece es una huevera.

De la visita, personalmente, destacaré dos cuestiones. La primera, lo bien que nos los pasamos los componentes del grupo, como se suele decir, “echando risas con la Peña”, especialmente con el Fluvi que lleva una semilla de tomatera en el ombligo, curioso objeto integrante de la mercadotecnia del evento. La segunda, que por fin tomé contacto con una realidad que no vi claramente hasta ayer: la total concepción de la Expo 2008 de Zaragoza como un Parque Temático al uso. Sí, esa es la sensación, que lo que se ofrece al público es un gran parque temático con los riesgos que ello conlleva, vista la evolución de los mismos en toda Europa, no precisamente al alza.

En todo caso, el reto está ahí y hay que arrimar el hombro para que salga bien. Ahora quedan flecos de programa, algunos importantes como dotar de contenido al Pabellón de Zaragoza, de la Ciudad. Ahí van a echar una mano (más de 100, en realidad) cada una de las Juntas Municipales y Vecinales, desarrollando actividades, aportando voluntariado para este objetivo concreto, mostrando sus características culturales, su historia, etc. Y lo van a tener que preparar y organizar todo en el tiempo que queda de ahora a mediados de junio. Esto sí que es un reto, por la premura y la responsabilidad que conlleva.

Lo que no fue fruto de la visita de ayer, pero estuvo presente en la mente de muchos, es que los desfases de coste en las obras de acompañamiento y entorno de la Expo 2008 están siendo aterradores: caso del Puente del Tercer Milenio, del Pabellón Puente, del Azud del Ebro, etc. En ese contexto, algo queda claro: ni un euro más deberá salir de los bolsillos de los zaragozanos para tapar “agujeros Expo”, pues ya pagan bastante al Ayuntamiento.
Me llamo Manuel Medrano y soy concejal del Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Zaragoza. 




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