Archivo mensual: febrero 2008

EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA “PASIÓN POR ZARAGOZA”

Ayer, día 26, tuve el placer de asistir a la inauguración de esta memorable exposición en la que tres autores presentan 47 fotografías escogidas de sus extensos archivos sobre la Semana Santa de Zaragoza. Tomás Vela (que lleva 20 años realizando esta labor), Óscar Puigdevall y Jorge Sesé ofrecen esta magnífica muestra en la Sala Joaquín Roncal, cuya apertura estuvo ornada con varias excelentes interpretaciones musicales efectuadas por la Banda del Jesús de la Humildad.

Impresionantes tomas, en las que los autores combinan con maestría la fuerza de la imaginería, la soberbia escenificación de las cofradías y la captación inteligente y deliciosa de iluminaciones, arquitecturas históricas zaragozanas, entornos y ambientes, hasta conseguir fijar para el público momentos escogidos de nuestra Semana Santa. Véase, como ejemplo, la fotografía de Tomás Vela que acompaña estas líneas.

Sin más comentarios, animo a quienes me lean a que se acerquen a contemplar la exposición, en la seguridad de que no se arrepentirán, pues los valores que contiene son de apreciar tanto desde el punto de vista cultural, como del artístico o religioso.

La muestra se presenta, hasta el 19 de marzo, en la sala de exposiciones del Centro Joaquín Roncal (c/ San Braulio 5-7), y está abierta de lunes a viernes de 18 a 21 h., y los sábados de 11 a 13’30 y de 18 a 21 h. Cierra domingos y festivos.

Para ver más obras de esta y otras temáticas de los autores, pulsad sobre sus nombres:

Tomás Vela.

Óscar Puigdevall.

 

Jorge Sesé.

Fotografia de Tomas Vela

LA ROTONDA VÍA HISPANIDAD-GÓMEZ LAGUNA: RETENCIONES AHORA, COLAPSO EN BREVE

Asombrosamente, cuando hace más de un año se inauguró el proyecto de remodelación de Vía Hispanidad, resultó obvio que no se había pensado en el futuro a corto y medio plazo.

Desde hace algún tiempo se producen a diario problemas de congestión de tráfico en la confluencia de Vía Hispanidad con Gómez Laguna, derivados de los miles de vehículos que circulan por estas dos grandes arterias urbanas. Cada día los conductores que llegan a Zaragoza desde la Z-40 y todos los vecinos de Montecanal y Valdespartera que quieren acceder al centro de la ciudad con sus vehículos particulares, sufren estos inconvenientes, especialmente por las tardes. La rotonda de Gómez Laguna con Vía Hispanidad es, sencillamente, incapaz de absorber todo el tráfico que se genera en el Distrito Universidad y en el de Casablanca. De hecho, el flujo de vehículos se ha incrementado notablemente en la zona desde que entró en funcionamiento la Autovía Mudéjar y como consecuencia de que empiezan a llegar a Valdespartera sus primeros habitantes que, al día de hoy, son sólo unos cientos.

Rotonda Gomez Laguna y Via Hispanidad

Pero el problema se irá agravando en los próximos meses. La inminente llegada a Valdespartera de decenas de miles de nuevos vecinos, si no se ha previsto alguna solución para este cruce, llevará al colapso y a la imposibilidad de garantizar mínimamente la movilidad en la zona.

En octubre del año pasado, las asociaciones vecinales Arco Iris (del Distrito Universidad) y Los Sauces (Casablanca-Montecanal) propusieron la construcción de un paso subterráneo, similar al que existe en el Camino de las Torres esquina con la Avenida Cesáreo Alierta. Se trataría de un túnel de, al menos, dos carriles en cada dirección, a la vez que proponían otras alternativas simultáneas, como la apertura de nuevas vías.

En todo caso, el equipo de gobierno municipal PSOE-PAR debe presentar, a la mayor brevedad, sus propuestas y planificación para evitar esta situación, que ya está presente y será mucho peor en poco tiempo. Como Presidente de la Junta Municipal Universidad, espero respuestas a mis preguntas sobre el tema dirigidas al equipo de gobierno de Zaragoza y, en todo caso, me comprometo a vehicular las inquietudes e iniciativas vecinales para solucionar el problema.

EL ESPEJISMO DE LA “MILLA DIGITAL” DE ZARAGOZA

La mejor prueba de que el Partido Popular de Zaragoza está a favor del desarrollo e implantación de las nuevas tecnologías está en nuestro programa electoral y en nuestra práctica política y personal. E, igualmente, todo ello demuestra nuestro enorme interés por romper la brecha digital que existe entre sectores de la población, y que hoy día sigue existiendo de forma palpable. Pero está radicalmente en contra de la extensión de las nuevas tecnologías el hecho de plantear proyectos que no se es capaz de gestionar, cuyo éxito queda muy en entredicho y que benefician mucho menos a los ciudadanos que otras decisiones de gobierno sencillas. Y eso es lo que hace el alcalde Belloch.

 

Cuando menos de un tercio de los Centros Cívicos de Zaragoza disponen de acceso inalámbrico a internet (Wi-Fi) para que los zaragozanos puedan conectarse desde allí, la Milla Digital sigue intentando venderse a base de promesas, de utilizar ridículamente muchas palabras en inglés (perfectamente traducibles) y de abusar hasta el hastío de la palabra “innovador” y sus derivados. El alcalde Belloch, tras cuatro años que llevamos, primero con una Concejalía de Ciencia y Tecnología y luego con una Dirección General de Ciencia y Tecnología, no puede presentar absolutamente nada, salvo gastos, sin duda, y la prueba del fracaso está en la propia web de la Milla, donde se ve lo que se vendía como futuro y no fue ni será.

 

Se supone que la Milla Digital era un proyecto urbanístico-tecnológico innovador. Que su desarrollo beneficiaría a las viviendas, empresas y equipamientos de la zona Barrio del AVE-El Portillo. Que generaría empleo para unos 4000 ó 5000 ingenieros de telecomunicaciones e informáticos. Que habría luces inteligentes en calles y edificios, fachadas con pantallas de visualización digital, toldos digitales programables, pantallas sensibles de agua y pavimentos con memoria que señalan las pisadas de los viandantes. Y 60 km. de fibra óptica para conexiones de alta velocidad que atraerían empresas, y una Mediateca (o Millateca) y un Centro de Arte y Tecnología. Y otras muchas cosas. Pero las sospechas vienen ya de la lectura de textos como el que hace referencia a un teórico Campus Milla Digital, del que se dice: “Es un campus ciudadano, abierto a todos, con propuestas para todos, una nueva experiencia urbana y cultural. Al mismo tiempo, este concepto remite a la idea subyacente de que los distintos equipamientos públicos de la zona forman parte de una red con algunos elementos comunes en materia de objetivos, gestión o actividades”. O es el Cielo en la Tierra o un texto esotérico. Pero de este cariz hay bastantes más.

 

Y no sólo se proyectó construir 4000 viviendas con domótica, sino que se pretendía captar sedes de empresas nacionales y extranjeras y ser la Milla Digital un referente para la proyección internacional, mundial, de Zaragoza. Y todo ello, asegurando que la disponibilidad de los primeros espacios e implantación de los sistemas digitales estaría en junio de 2008.

 

Acercándonos a la hora de la verdad, la información sobre la realidad actual de todo esto nos llega del propio Ricardo Cavero, ahora Director General y antes Concejal de Ciencia y Tecnología. Cubriéndose bajo el paraguas del MIT (Massachusetts Institute of Technology), la Universidad de Zaragoza, la Fundación Zaragoza Ciudad del Conocimiento (¿qué ha hecho de positivo esta entidad?) y el Comité de Expertos del Ayuntamiento de Zaragoza, nos dice en sus recientes conferencias que, de lo previsto, después de cuatro años, prácticamente nada. Que la implantación de todas estas nuevas tecnologías ya no atraerá empresas por sí misma, aunque será condición indispensable (pero no determinante). Que los proyectos básicos de la Millateca y del Centro de Arte y Tecnología están adjudicados, pero sólo eso. Que se logrará con la Milla Digital unir el mundo real con el virtual (el que paga impuestos es el real, claro). Que quien tenga una PDA con Wi-Fi podrá disfrutar durante la Expo de guías virtuales (al coste de su proveedor de conexión, por supuesto). Que el proyecto de “parada de autobús digital” está en fase de prototipo. Que el “bosque sonoro”, consistente en unos pilotes con sensores que emiten luces y sonidos al pasar la gente, se hará en la Expo, pero que aún no está desarrollado.  De la Millateca, con uso futuro sin definir, nos dicen que será un semillero de empresas, espacio de inversión, de promoción de productos y servicios, con espacios para el ocio, etc.

 

Lo que sí dicen claramente que estará para la Expo es la “cortina de agua digital”, con chorros de agua y colores controlados digitalmente.

 

Primero, hay que decir que todo esto tiene un coste, y elevado: una concejalía primero, una dirección general después, la  Fundación Zaragoza Ciudad del Conocimiento, comités de expertos, viajes, informes, etc. Segundo, que de innovación, nada. Espacios con tecnologías como el de la Milla Digital hay en California, por ejemplo, y en otros lugares del mundo. Y si nos atenemos a lo que ahora ofrece este macroproyecto fallido como primeros resultados, tampoco hay gran originalidad. Ahí tenemos, por ejemplo, la obra que se expuso en 2006 en el The Aldrich Contemporary Art Museum llamada Sara dancing, sparkly top, del artista Julian Opie, donde una figura femenina controlada por procesadores digitales bailaba e interactuaba con el público, que fue diseñada en 2004 (ver imágenes abajo). O la Crown Fountain, en el Chicago Millennium Park, instalación interactiva compuesta por dos torres de ladrillo de vidrio y con una instalación informatizada que interpola juegos de agua con imágenes gráficas y colores, cuyo diseño original fue del artista Jaume Plensa, que casualmente prepara una escultura para la Expo.

 

Sara dancing

Pero a cada cual lo suyo. La responsabilidad política de esta gestión errónea que ya dura varios años es del alcalde Belloch, que nos ha querido vender a precio de joya un cristal coloreado. Realmente, la Milla Digital no es una apuesta por las Nuevas Tecnologías, a la luz de sus resultados, y mientras tanto se ha frenado en seco el avance del acceso de la ciudadanía a contenidos en Internet desde las instalaciones municipales, algo más sencillo, más económico, más ajustado al motivo por el que se recaudan sus impuestos, y que contribuye claramente a la democracia digital.

 

Imágenes de The Crown Fountain:

The Crown Fountain 1
The Crown Fountain 2

VISITA A LAS OBRAS DE LA EXPO 2008 DE ZARAGOZA

Y especifico esto de la ubicación por si hay lectores foráneos y no se han enterado. En enero, que un servidor estuvo en Las Américas en contacto con muchos ciudadanos de la Europa Central y Oriental (territorio Unión Europea), además de rusos, norteamericanos, canadienses, etc., descubrió que tenemos dos graves problemas: no saben nada de la Expo, pero tampoco dónde está Zaragoza (la ubicación más próxima es “por el norte de España”, y eso pocas veces).

Visitantes 1

Bueno, además de constatar que seguimos siendo una ciudad necesitada de una característica diferencial que nos sirva como referente sostenido para ser conocidos y recordados mundialmente, y que ésta no va a ser la Exposición Internacional por su carácter efímero, vamos a hablar de la visita propiamente. Ayer nos desplazamos 84 cargos públicos del Partido Popular de la Ciudad de Zaragoza: Concejales, Alcaldes de Barrio y Vocales de Distritos (incluyendo Vicepresidentes y Coordinadores). Nos ofrecieron una explicación sobre una maqueta en el Centro de Visitantes, y una visita rápida a las obras de la Muestra en autobús.

Visitantes 2

En esa gira veloz nos mostraron brevemente (sin bajar del autobús) las instalaciones hoteleras, lúdicas, la Torre del Agua, y otros contenidos, como el Pabellón de Aragón, que se empeñan en decir que tiene forma de cesta de Frutas de Aragón pero que lo que parece es una huevera.

Pabellon de Aragon

De la visita, personalmente, destacaré dos cuestiones. La primera, lo bien que nos los pasamos los componentes del grupo, como se suele decir, “echando risas con la Peña”, especialmente con el Fluvi que lleva una semilla de tomatera en el ombligo, curioso objeto integrante de la mercadotecnia del evento. La segunda, que por fin tomé contacto con una realidad que no vi claramente hasta ayer: la total concepción de la Expo 2008 de Zaragoza como un Parque Temático al uso. Sí, esa es la sensación, que lo que se ofrece al público es un gran parque temático con los riesgos que ello conlleva, vista la evolución de los mismos en toda Europa, no precisamente al alza.

 

Torre del Agua

En todo caso, el reto está ahí y hay que arrimar el hombro para que salga bien. Ahora quedan flecos de programa, algunos importantes como dotar de contenido al Pabellón de Zaragoza, de la Ciudad. Ahí van a echar una mano (más de 100, en realidad) cada una de las Juntas Municipales y Vecinales, desarrollando actividades, aportando voluntariado para este objetivo concreto, mostrando sus características culturales, su historia, etc. Y lo van a tener que preparar y organizar todo en el tiempo que queda de ahora a mediados de junio. Esto sí que es un reto, por la premura y la responsabilidad que conlleva.

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Lo que no fue fruto de la visita de ayer, pero estuvo presente en la mente de muchos, es que los desfases de coste en las obras de acompañamiento y entorno de la Expo 2008 están siendo aterradores: caso del Puente del Tercer Milenio, del Pabellón Puente, del Azud del Ebro, etc. En ese contexto, algo queda claro: ni un euro más deberá salir de los bolsillos de los zaragozanos para tapar “agujeros Expo”, pues ya pagan bastante al Ayuntamiento.

EL PATRIMONIO HISTÓRICO GENERA RIQUEZA

Pero hay que saber cómo hacerlo y tener voluntad. Y no es difícil. A veces, y especialmente en lo que se refiere a los hallazgos arqueológicos, se suscitan polémicas en las que el interés campa y rebosa, y no siempre el interés por nuestra riqueza patrimonial.

Hornos y almacenes

No todo ha de ser restaurado y conservado, ciertamente. Pero cuando su valor histórico, social, identitario, unido a un cierto estado de conservación original, lo merece, hay que ir a su preservación y, también, a la explotación turística y sociocultural. Lo mejor es poner un ejemplo:

El yacimiento de la Edad del Hierro de “Las Eretas”, ubicado en el casco urbano de Berbinzana, un pueblo de 730 habitantes localizado en la Zona Media de Navarra, fue descubierto en 1991 y las campañas de excavación se realizaron entre 1993 y 1996. Se trata de un poblado fortificado fundado en el siglo VII antes de Cristo y que perduró hasta el siglo V a.C. Fue declarado Bien de Interés Cultural, y restaurado.

Casa de la Edad del Hierro

Desde hace algunos años, permanece abierto entre mayo y septiembre y se ofrecen visitas guiadas a cargo de Nati, una arqueóloga que conoce perfectamente de lo que habla porque, además de su profesión, participó en las excavaciones de este yacimiento.

La restauración, en la que se colocaron los mismos materiales que se habían empleado en origen, incluye hornos, hogares y fresqueras, así como una vivienda completa con parte de su mobiliario e, igualmente, parte de la muralla y los torreones. El recinto dispone de paneles informativos y pasarelas de madera que guían el recorrido, evitando el contacto con el suelo.

Las visitas, especialmente de grupos, son abundantes en el periodo de apertura, los precios muy asequibles, y el tratamiento se adapta al tipo de público (así, la visita dura lo que haga falta si son historiadores o personas muy interesadas).

Torre de la muralla

Ahora Berbinzana tiene entre manos el proyecto de construir en “Las Eretas” un museo que albergue las réplicas de los ajuares domésticos, elementos textiles, herramientas de caza, y otros hallazgos encontrados en el lugar y que ayudan a comprender esta época de la historia.

Repito, Berbinzana tiene 730 habitantes. Los esfuerzos para allegar financiación pueden imaginárselos. Pero con tesón y voluntad… ya ven. Todas las fotos que se incluyen aquí son del poblado de la Edad del Hierro de Berbinzana.

Empalizada de la muralla