STORYTELLING, EL ARTE DE NARRAR AL SERVICIO DE LA POLÍTICA

¿Que es “storytelling”? El arte del “storyteller” o “cuentacuentos”. Publicó Christian Salmon su libro, Storytelling. La máquina de fabricar historias y formatear las mentes (traducción española de Inés Bértolo, Ediciones Península, Barcelona, 2008) y se produjo una gran avalancha de comentarios criticando esta nueva forma de comunicación política.

El storytelling, o “arte de contar historias” surge, según Salmon, en Estados Unidos en los años 90 y desde entonces su uso se ha ido extendiendo por otros lugares del globo, aplicado al mundo de la comunicación y de la política. Le acusa el autor de ser un instrumento de persuasión y propaganda en manos de quien dispone del poder para ello. Para Salmon, Reagan fue el gran narrador y Clinton continuó en la misma línea. A Salmon le preocupa que el Estado utiliza el storytelling, amplificado a enorme escala a través de los medios de comunicación, como instrumento de persuasión y dominio, de manipulación del individuo y de las masas. Esa es su opinión.

“Las campañas (políticas) son duelos de historias que se suceden a a gran velocidad y que duran meses”, escribe Salmon. El ganador es el candidato cuyas historias están en conexión con el mayor número de electores. Según el autor, este “nuevo orden narrativo” originado en Estados Unidos habría alcanzado Europa en el año 2000. La campaña electoral francesa de la primavera de 2007 que acabó con la victoria de Sarkozy sería el ejemplo más evidente de la aplicación, con éxito, de las “técnicas del storytelling made in USA”. Durante la campaña francesa los políticos, los medios de comunicación y los analistas cambiaron bruscamente su manera de expresarse y comenzaron a contar historias, deslegitimando la vieja idea política de la Ilustración e inaugurando una nueva era que podría calificarse de postpolítica.

Christian Salmon cree que la narración es una manera de simular, convencer y movilizar a la opinión pública, de construcción de imaginarios y mentiras sofisticadas, que resulta mucho más eficaz que la propaganda porque no pretende modificar las convicciones de la gente, sino que busca hacerla partícipe de una historia apasionante, de una gran novela. Hemos pasado, dice, de la opinión pública a la emoción pública, en que lo importante ya no es el debate de ideas, sino la regulación de las emociones.

Sin embargo, este análisis es, en mi opinión, excesivamente ingenuo. Por ejemplo, le falta poco para no acusar a los que emplean esta técnica narrativa de alejarse de “las premisas racionales de la realidad”, al estilo del materialismo dialéctico marxista. Obvia lo obvio, es decir que este procedimiento es, en el fondo, recuperar el sistema de las parábolas que se puede ver en el Nuevo Testamento, y que era muy frecuente en toda la Antigüedad (Grecia, Roma, Oriente). Storytelling, en gran medida, es La Ilíada que cantaba Homero, y cuyo objetivo era transmitir valores, ideas y creencias positivas para su auditorio. Storytelling es en sí el arte de contar historias con un fin comercial, político, moral o religioso. Y un arte no es perverso, salvo cuando se hace un uso incorrecto de él.

Pienso que, en muchas ocasiones, se trata de conseguir resultados positivos: por ejemplo, transmitir mediante este sistema realidades muy complejas o de difícil explicación, en los breves tiempos que marcan los medios de comunicación, para que lleguen al gran público. El cual, a su vez, tampoco suele estar interesado en explicaciones prolijas y muy técnicas que, además, pueden ser fácil objeto de tergiversación (falsear es siempre más fácil para un especialista cuando se dirije a públicos profanos). Y que los ciudadanos juzguen lo trasmitido. Salmon parece concebir al ciudadano como una esponja que absorve sin crítica lo que se le comunica y, si eso fuese así, hace tiempo que la Democracia habría desaparecido de La Tierra.

Quizá Salmon se intenta convertir en un nuevo Noam Chomsky, lo que puede ser también, desde el punto de vista económico, muy rentable: erigirse en un icono de la disidencia dentro del sistema produce réditos. Y a más disidencia, más beneficios. Bueno, en las Democracias, porque ser disidente en las dictaduras o en los regímenes integristas religiosos se paga, y caro.

En fin, que contar pequeñas historias o parábolas no me parece peligroso para el que las narra ni para el que las escucha. Que tampoco es para alarmarse la amplificación que de ellas hagan los medios de comunicación (¿o preferimos un sistema restringido de acceso a las opiniones e informaciones?). Y que apelar a las emociones es normal. El político no es una máquina, los electores (con quienes desea conectar lo mejor posible) tampoco, y la capacidad crítica y analítica puede compensar las mentiras de un narrador desleal.

Es lo que sucede cuendo la mentira es consciente y sistemática, con nítida intención de engañar para beneficio propio. Como cuando un presidente del gobierno jura y perjura, con su ministro Solbes, que no hay crisis económica, y las familias se lanzan a adquirir una vivienda o a cambiar la suya que se ha quedado pequeña por otra. Y se ven “cogidos” porque uno de los padres, o los dos, se van al paro. O cuando una banda de corifeos del mundo del cine, “mantenidos” económicamente desde el gobierno a golpe de subvención y talonario, lucha por destacar en la mentira y la falsedad a favor de su señorito, D. José Luis Rodríguez Zapatero, para que les siga lloviendo la pasta gansa. Pero, finalmente, la verdad se abre camino hasta para los cegados por los Bardem y por las cadenas de televisión serviles al socialismo ineficaz y bocazas que nos gobierna.

Parábola: Narración de un suceso fingido, de la que se deduce, por comparación o semejanza, una verdad importante o una enseñanza moral.

storyteller

2 Respuestas a “STORYTELLING, EL ARTE DE NARRAR AL SERVICIO DE LA POLÍTICA

  1. Enrique Martínez Goikoetxea

    He leído recientemente varias reseñas del libro de Salmon y todavía no he tenido la oportunidad de leerlo. Entre unas opiniones y otras, me ha gustado encontrarme la suya, que de alguna manera asume un mismo punto de vista aunque sin demonizar la práctica. Lamento que se deje llevar a última hora por un argumentario aprendido que deja sin validez lo defendido hasta entonces. No salimos del pozo…

  2. me gusto mucho xq e incluse necesitaba para una exposición
    ok………………………………………..

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