William Blake

Blake fue un hombre tremendamente polifacético, y los adjetivos que describen sus actividades creativas se multiplican en las diversas fuentes y comentarios sobre su vida y obra. Poeta, gran escritor aforístico, pintor, grabador, filósofo, visionario, místico, etc., según se valore más o menos cada faceta de su extensa y variada trayectoria y producción y las implicaciones de ellas, múltiples pero con una coherencia interna que se intuye cada vez más.

Aquí trataremos, exclusivamente, del William Blake artista visual, ya que es quizá mejor ceñirnos a esta definición que a la de pintor o grabador. Blake nació en Londres en 1757 y murió en la misma ciudad en 1827, y consideraba que su producción poética y plástica constituían un todo y debían apreciarse de forma unificada. Sin embargo, en opinión de muchos autores, lo que une sus obras literarias y las ilustraciones que las acompañan, o las que realizó para otras obras escritas, es la sensación que ambas producen en el lector-espectador, no tanto un entendimiento racional complementario o conjunto del tema.

En Blake observamos una tremenda influencia de la Biblia, matizada por su posible pertenencia familiar al movimiento religioso radical de los Dissenters y, quizá, a la Iglesia de Moravia. En todo caso, en la creación literaria y visual de este autor influyeron tremendamente sus “visiones” de ángeles, de la cabeza de Dios, procesiones de monjes, etc., que comenzaron en su infancia (a los 9 años) así como, en su iconografía y simbología, serán determinantes las copias que grabó de dibujos de antigüedades griegas, las copias de los grabados de las tumbas reales de la Abadía de Westminster, así como los trabajos de Rafael, Miguel Ángel y Alberto Durero.

Vemos pues a un joven Blake que entra en contacto con las formas clásicas pero, también, con la historia y las leyendas británicas en su expresión gótica. Aprendió desde los 14 años la técnica con el grabador James Basire y, después, a los 21, ingresó para continuar su formación en la Royal Academy en Old Somerset House.

Ideológicamente, William Blake fue decidido partidario de las revoluciones francesa (hasta que comenzó el periodo de El Terror) y americana y creía en la igualdad sexual y racial, como se refleja en sus obras. Y en el Dios del Nuevo Testamento, más que en el del Antiguo, aunque los contenidos de ambos corpus están presentes en su obra y pensamiento. Creía, además, en el advenimiento de una nueva era espiritual y artística, y fue creando en sus Libros Proféticos una mitología propia generada a través de sus visiones, de la iconografía cristiana y de la tradición británica precristiana. Esta producción mitopoyética comenzará con “Tiriel” (hacia 1789) y finalizará con “Jerusalén: la emanación del gigante Albión” (1804-1820), comprendiendo catorce obras, la mayoría de las cuales son libros iluminados.

Blake utilizó varias técnicas de grabado e impresión, especialmente, desde 1788, el aguafuerte para ilustrar sus libros de poemas. Este método, denominado “impresión iluminada”, lograba que las ilustraciones apareciesen junto al texto como en los manuscritos iluminados medievales. Trabajó, y combinó, el grabado, la acuarela, la pintura al temple, el dibujo y el monotipo, utilizando como soportes tela, metal, madera y papel. Rechazó la abstracción y las escenas difuminadas y borrosas tan habituales en su época, prefiriendo lo particular, definido y concreto en la expresión plástica, pero creando las figuras sin respetar las proporciones canónicas de la anatomía puesto que, lo que plasmaba, era su visión interior de las mismas.

Profesionalmente ilustró obras ajenas, como la “Divina Comedia” de Dante, “Pensamientos nocturnos” de Edward Young o “El Paraíso perdido” de John Milton pero, especialmente, obras propias, como los “Cantos de inocencia”, los “Cantos de experiencia”, el “Matrimonio del Cielo y el Infierno”, “El libro de Los”, “La canción de Los”, “Milton: un poema” o su epopeya mitológica “Jerusalén: la emanación del gigante Albión”, entre otras.

En las creaciones de William Blake, a quien se clasifica con frecuencia dentro del ámbito temprano del Romanticismo británico, se ha dicho que existe cierta influencia de Miguel Ángel en su forma de representar las figuras, su musculatura y los escorzos que compone en ocasiones, y se ha destacado unánimemente su fantasía y potente simbolismo. Llegando a definirlo como uno de los primeros artistas multimedia, por el uso conjunto de textos e ilustraciones para transmitir un mismo concepto o sensación y, también, como un precursor del Surrealismo poético. Además, hay opiniones que defienden que su arte se convierte en un experimento global con el cuerpo humano, cuyo único paralelo se encuentra en Picasso.

Y antes de pasar a ver su obra plástica, os dejo con unos breves textos de Blake:

Los deseos del hombre están limitados por sus percepciones: nadie puede desear lo que no ha percibido, Proposición V(a) de “No hay religión natural” (aforismos filosóficos), 1788.

Siendo infinito el deseo del Hombre, la posesión es infinita, y él mismo es infinito, Proposición VII(b) de “No hay religión natural” (aforismos filosóficos), 1788.

Las Religiones de todas las Naciones derivan de la percepción que cada una tiene del Genio Poético, que en todas partes es llamado Espíritu de Profecía, Principio 5º de “Todas las religiones son una” (aforismos filosóficos), 1788.

La Piedad dejaría de existir / si no empobreciésemos a Alguien; / y la Compasión sería irreal, / de ser todos tan felices como nosotros, primera estrofa de “La esencia de lo humano”, de los Cantos de Experiencia (1794).

Retrato de William Blake realizado por Thomas Phillips, 1807:

William Blake 1

El Anciano de los Días, descrito en el capítulo 7 del Libro de Daniel. Grabado de 23’3 por 16’8 cm., coloreado a la acuarela. Publicado originalmente como frontispicio de su libro ilustrado “Europa: una profecía” (1794). El anciano de los días mide la Tierra con un compás. Los críticos contemporáneos, y el propio Blake, consideraron esta obra como una de sus mejores creaciones. Como cada grabado se coloreaba a mano, las copias que conocemos son, en cada caso, ilustraciones únicas:

William Blake 2

Albión rosa, Día alegre, o La danza de Albión. Aguafuerte con adiciones a mano en tinta y acuarela, 1796. La figura de Albión, que personifica a la humanidad y a Gran Bretaña, está liberándose de los grilletes del materialismo:

William Blake 3

El juicio de Paris, 1811, acuarela:

William Blake 4

El fantasma de una pulga, 21’4 por 16’2 cm., témpera y técnica mixta sobre tabla con oro:

William Blake 5

Oberón, Titania y Puck con hadas bailando. Sobre 1786:

Oberon, Titania and Puck with Fairies Dancing circa 1786 by William Blake 1757-1827

La Agonía en el Jardín, témpera sobre hierro estañado, 27 por 38 cm., 1799-1800:

The Agony in the Garden circa 1799-1800 by William Blake 1757-1827

La noche alegre de Enitharmon, 1795. Visión de Blake de la diosa griega de la magia negra y el inframundo, Hécate:

William Blake 8

El bosque de los auto-asesinos, Las Harpías y los Suicidas, 1824-1827. Lápiz, pluma y tinta, y acuarela sobre papel, 37’2 por 52’7 cm.:

The Wood of the Self-Murderers: The Harpies and the Suicides 1824-7 by William Blake 1757-1827

Newton, 1795, monotipo:

William Blake 10

Nabucodonosor (Nebuchadnezzar), monotipo impreso con adiciones de tinta y acuarela, incluido en el Libro de Daniel, 1795-1805:

Nebuchadnezzar 1795/circa 1805 by William Blake 1757-1827

El cuerpo de Abel descubierto por Adán y Eva, acuarela sobre madera, 32 por 43 cm., sobre 1825:

Cain Fleeing Abel William Blake, 1826

La Escalera de Jacob, lápiz, tinta y acuarela, 1805:

William Blake 13

El Gran Dragón Rojo y la Mujer vestida con el Sol, pluma y tinta con acuarela, sobre 1805, 40’8 por 33’7 cm.:

William Blake 14

El Gran Dragón Rojo y la Bestia del Mar, 40’1 por 35’6 cm., pluma y acuarela, sobre 1805:

William Blake 15

El número de la Bestia es 666, pluma y tinta y acuarela sobre papel, 41’2 por 33’5 cm., sobre 1805:

William Blake 16

El Gran Dragón Rojo y la Mujer vestida de Sol, acuarela sobre madera, sobre 1806-1809, 54’3 por 43’2 cm.:

William Blake 17

Ilustraciones del Infierno de Dante, 1825-1827:

William Blake 18
William Blake 19
William Blake 20

Job y sus hijas, ilustración del Libro de Job, témpera, sobre 1800:

William Blake 21

Satán cubre de pústulas a Job, tinta y témpera sobre caoba, 32’6 por 43’2 cm., sobre 1826:

Satan Smiting Job with Sore Boils c.1826 by William Blake 1757-1827

Elohim creando a Adán, grabado acabado en tinta y acuarela sobre papel, 42 por 53´5 cm., sobre 1795:

William Blake 23

Frontispicio de La canción de Los, sobre 1795:

William Blake 24

La visión del Juicio Final, 1808. En realidad, lo que veis aquí es una acuarela que fue un trabajo previo al definitivo, pues éste se perdió:

William Blake 25

Si queréis ver más obras de Blake, y a título meramente ilustrativo, pulsad aquí.

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Una respuesta a “William Blake

  1. conocía algunas obras , mas que nada por que tengo memoria fotográfica , pero por el nombre .. si me lo dicen otra vez diría que es un pirata y filibustero ,, INGLES

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