Pintura automática abstracta: una experiencia personal

Hace una década entré en contacto con este procedimiento de creación, brevemente. Entonces hice para mí una indagación acerca de la escritura automática, el dibujo automático y, finalmente, la pintura automática.

La mayoría de las obras de este tipo que he visto se realizan primero dejando la mano libre al comenzar, elaborando trazos o formas desde el “subconsciente”, para después finalizar ese resultado inicial de forma más pictórica, racional, dotando a las formas o elementos de cromatismo. Así trabajó con este sistema Joan Miró, por ejemplo.

En el origen del expresionismo abstracto hay un buen aporte de la pintura automática, cuya huella se ve también en creaciones de madurez de Jackson Pollock o Antoni Tápies.

El caso es, amigas y amigos, que a principios de este año realicé una obra siguiendo el no-criterio de la pintura automática abstracta, es decir: tras adoptar como materiales el acrílico sobre lienzo, realicé la actuación pictórica sin pensar en composición o criterio concreto alguno, de forma completamente manual, y sin ayuda de sugerencias previas, de bocetos, o de participación de simulaciones informáticas. Así surgió, a finales del pasado enero, Furor Azul, 50 por 70 cm.

Luego me fue rondando por la cabeza crear dos obras con el mismo sistema, pero con otro color sugerido al azar por mi subconsciente, siendo el único problema para llevarlas a cabo la falta de tiempo. Pero el confinamiento domiciliario, y la suerte de tener en casa todos los materiales, han solventado el problema. De modo que, ya, he terminado Furor Rojo 1 y Furor Rojo 2, acrílico sobre lienzo, 20 por 60 cm. cada uno.

En los tres casos, la única intervención tras la ejecución automática ha consistido en el retoque de la densidad de los pigmentos, a veces demasiado débil por la forma de ejecución, sin alterar estructura o forma alguna en absoluto.

Tengo también definido cómo deberán exponerse estas tres obras, conjuntamente, cuando sea posible, la disposición relativa de cada una de ellas en pared.

Ya veis, al igual que Juan Carlos Laporta está con nuevos bocetos para producir esculturas, Isabel Larrodé pinta en su terraza, Miguel Ángel Arrudi plantea su intervención “La luz al final del coronavirus”, Paco López Francés nos regala en las redes imágenes de sus dibujos y óleos de cuando realizaba pintura figurativa,  y Mariela García Vives se dedica a preparar futuros trabajos, pues yo he terminado este proyecto.

Espero que os guste el resultado. Yo he disfrutado mucho haciendo estas tres obras, y le he cogido gusto al método de ejecución.

Furor Azul.

Furor Azul. Detalle.

Furor Rojo 1.

Furor Rojo 1. Detalle.

Furor Rojo 2.

Furor Rojo 2. Detalle.

2 Respuestas a “Pintura automática abstracta: una experiencia personal

  1. En el caso del FUROR AZUL me viene a la mente los bancos de peces cuando se unen en grandes bancos, en los FUROR ROJO aún los estoy analizando en profundidad y con detenimiento.

  2. Me parece estupendo tus avances en las pinturas furor-fluorescentes. es la mejor manera de pasar estos días tan tremendos, mantén esta ilusión e investigación sobre el tema.

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